
Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales
es el Reino de Dios.
De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en Él.
Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. Marcos 10: 13 -16
Vivimos en una sociedad enferma y violenta
La Argentina ha visto particularmente en los últimos tiempos
cómo la violencia se ha instalado y perfora todos sus ámbitos,
creciendo a diario como una ola tanto en loshogares como en las
escuelas y teniendo como tristes protagonistas a los niños.
Organismos especializados del propio Estado dan cuenta que tres
de cada diez denuncias de violencia involucran a menores de edad.
A diario recibimos las noticias, cualquiera sea el lugar del país,
de la muerte violentade indefensas criaturas de las maneras más
crueles y salvajes, incluso hasta por la mano de sus propios padres.
Parece que los argentinos nos hemos olvidado de nuestra responsabilidad
hacia los niños y estamos en peligro de aceptar su situación
de altísimo riesgo como uno más de los muchos azotes
que ya vive como sociedad.
Todo indica que hemos hecho de las leyes, letra muerta. No pasa
esto en otros lugares del mundo. Si bien es cierto que los sistemas
jurídicos de cada nación así como su legislación
son diferentes, casi todas han ido consagrando medidas especiales
para su protección, a nivel legislativo e incluso sus derechos
constitucionales. Será bueno recordar y mencionar entre
los Derechos del Niño, los siguientes:
Los niños tienen derecho a la vida, al descanso, el esparcimiento,
el juego y las actividades recreativas.
Los niños tienen derecho a la libertad de expresión
y a compartir sus puntos de vista con otros.
Los niños tienen derecho a un nombre y una nacionalidad,
a una familia, a la protección durante los conflictos armados.
Tienen derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
Los niños tienen derecho a la protección contra
el descuido o trato negligente, a la protección contra
el trabajo infantil y contra la explotación económica
en general.
Los niños tienen derecho a participar plenamente en la
vida cultural y artística, al más alto nivel posible
de salud y a la educación.
Los niños tienen derecho a un nivel de vida adecuado para
su desarrollo, particularmente con respecto a la nutrición,
el vestuario y la vivienda.
De su simple lectura, surge claramente que los cristianos tenemos
una doble responsabilidad para afrontar. Como ciudadanos debemos
ser celosos custodios para que estos derechos se cumplan en los
ámbitos en donde actuamos, denunciando todos los hechos
y circunstancias que pongan a los niños en peligro.
Sintamos vergüenza y dolor de esta sociedad que mata a sus
niños.
Deberán ser nuestras iglesias más que nunca, agentes
del fortalecimiento de las familias, contenedoras de tantos niños
que acuden en busca de las enseñanzas de la Palabra de
Dios y en muchos casos también de alimento, vestido y cariño
personal.
Debemos mirar una vez más, el ejemplo de Jesús.
La Biblia nos muestra en Él a una persona que se interesaba
por los niños y tenía sobre ellos una especial atracción.
No sólo retó a los que impedían que ellos
se acercaran sino que fue categórico al decir que “de
los tales” es el Reino de los Cielos.
No sólo nos pide que tengamos cuidado de ellos sino que
además no le impidamos ir a Él. Jesús valoraba
en los niños su humildad, su obediencia y su inocencia.
Exige de nosotros ser como ellos. Ningún niño piensa
en términos de posición o prestigio.
Jesús nos pide que seamos obedientes y que actuemos sin
el orgullo que caracteriza a los mayores que creen que pueden
vivir separadamente de Dios. Nos reclama la inocencia de los niños,
que no conocen los sentimientos de rencor o de venganza.
De agosto a noviembre estos son los niños asesinados cuyos
casos tomaron estado público:
Candela Rodriguez (11 años) Bs.As. Su cuerpo fue encontrado
en una bolsa de basura.
Tres hermanos de (4) (7) (11) Corrientes. Degollados por su padre.
Tomás Santillán (9) Lincoln. Muerto a golpes por
la ex pareja de la madre.
Gastón Bustamante (12) Miramar, estrangulado. Indicios
del novio de su hermana.
Claudia Molina (15) Bs.As. Acuchillada. Muerta por la madre de
su amiga de (14).
Una niña de (6) años, Villa Regina, Río Negro.
Muerta a hachazos.
Micaela Galle (11). La Plata. Acuchillada.
Una niña de (6) años. Victoria, Entre Ríos.
Muerta asfixiada junto a su madre.
Exequiel Miguel (10), Mendoza. Padecía una grave enfermedad
mental. Acuchillado



