L.B.Cowman
ISBN 0829705066
Manantiales en el Desierto
Un devocional que lo llevara a una relacion mas intima con Jesucristo.

Hace más de 40 años salió al mercado un libro que llegaría a convertirse en el favorito de los cristianos del mundo entero: Manantiales en el desierto. Durante sus cuarenta años de existencia, la obra no sólo alcanzó la distribución de varios millones de ejemplares, sino que enriqueció la vida espiritual de millones de individuos alrededor del mundo.
 
Devocional del día 26/08/2026
"Yo os he entregado todo lugar que pisare la planta de vuestro pié" (Josué 1:3)

Al lado del terreno desocupado para Cristo, existe el territorio sin reclamar y sin paisar de las promesas Divinas. ¿Que dijo Dios a Josué? "Todo lugar que pisare la planta de tu pié, yo te lo he entregado", y después El bosqueja la Tierra Prometida, toda de ellos, bajo una condición: que tenían que marchar por la largura y la anchura de ella, y medirla con sus propios pies.

Ellos solamente cumplieron una tercera parte de la promesa, y por consiguiente nunca tuvieron más de una tercera parte; ellos obtuvieron exactamente lo que midieron, pero no más.

En la segunda epístola de Pedro leemos acerca de la "tierra prometida" que está abierta para nosotros, y que es la voluntad de Dios, por así decir, que midamos ese territorio con los pies de la fé que cree, y la obediencia creyente, reclamándola y apropiándola de esta manera para nosotros.

¿Cuantos de nosotros hemos tomado alguna vez posesión de las promesas de Dios en el nombre de Cristo?

He aquí un territorio magnífico que la fé puede poseer y por cuya largura y anchura puede caminar, y sin embargo la fé aún no lo ha hecho.

Entremos en toda nuestra herencia. Elevemos nuestra mirada al norte, sud, este y oeste, y oigamos a El decir, "toda la tierra que ves te la daré".

A.T.Pierson

Donde quiera que Judah pusiese su pie, le pertenecería; dondequiera que Benjamin sentase su pie, aquello sería suyo. Cada uno obtendría su herencia al poner su pié sobre ella. ¿No crées que cuando alguno de ellos pusiese su pié sobre algún territorio no sentiría instantáneamente y por instinto, el decir, "Esto es mío"?

A un cierto anciano muy pobre que tenía una experiencia grandiosa de la gracia divina, se le preguntó: "Daniel, ¿por qué encuentras tanto gozo en la religión?" "Oh, Señor," respondió, "porque me arrojo de plano sobre las benditas promesas y cojo lo que hay en ellas." El que se lanza sobre las promesas siente que todo lo que contienen le pertenece.

Faith Papers