Es una afirmación sorprendente, "por el río" (el lugar por donde no podíamos haber esperado otra cosa sino temblor, angustias y desmayo) "allí", dice el salmista, "nos alegramos en él"
Hay muchas personas que pueden repetir esto como su propia experiencia, aquel "allí" quiere decir que en sus tiempos de calamidad y tristeza pudieron triunfar y regocijarse como jamás les fue posible antes.
¡Qué cerca estaba su Dios como consecuencia del pacto, y que claramente brillan Sus promesas! En los días de prosperidad no podemos ver la brillantez de éstas. Los mismo que cuando el sol al mediodía oculta las estrellas de la vista y las hace indiscernibles, pero cuando la noche aparece y alcanza su profunda y oscura aflicción, de ella salen infinidad de estrellas, constelaciones benditas de esperanza bíblica y promesas de consuelo.
Nos sucede lo mismo que a Jacob en Jabbok, cuando perdemos el sol terrenal, es cuando nos aparece el Ángel Divino, luchamos con Él y prevalecemos.
Fue por la noche cuando Amón encendió las lámparas mas resplandecientes del creyente.
En su soledad y destierro fue donde Juan tuvo aquella visión gloriosa del Redentor. Aún hoy muchos Patmos en el mundo cuyos recuerdos mas brillantes son los de la presencia de Dios, los de Su gracia protectora y donde Su amor se nos ha manifestado.
¡Cuantos peregrinos que aún están pasando por medio de estos mares Rojos y Jordanes de aflicción terrenal, podrán decir cuando recuerden en la eternidad las muchas formas en que Dios les manifestó Su amor. "Nosotros pasamos a pie por medio de las inundaciones, allí-allí, con aquellas experiencias tan difíciles, con las olas embravecidas por todas partes, un abismo llamando a otro abismo, el Jordán como cuando Israel lo cruzó en el tiempo "de la inundación! Allí nos gozaremos en Él."
Y les daré sus viñas, y la puerta de aflicción, por puerta de esperanza, y ALLÍ cantará ella." Oseas 2:15