L.B.Cowman
ISBN 0829705066
Manantiales en el Desierto
Un devocional que lo llevara a una relacion mas intima con Jesucristo.

Hace más de 40 años salió al mercado un libro que llegaría a convertirse en el favorito de los cristianos del mundo entero: Manantiales en el desierto. Durante sus cuarenta años de existencia, la obra no sólo alcanzó la distribución de varios millones de ejemplares, sino que enriqueció la vida espiritual de millones de individuos alrededor del mundo.
 
Devocional del día 02/08/2026
"Yo he comenzado a dar... comienza a tomar posesion." (Deuteronomio 2:31)

En la Biblia se nos habla mucho acerca de esperar en Dios. Nunca se enfatiza esta leccion lo suficiente. Con mucha facilidad nos impacientamos de la tardanza de Dios. Muchos de nuestros disgustos en la vida provienen de nuestras inquietudes y algunas veces del descuido o de la prisa. No esperamos que madure el fruto, sino que insistimos en arrancarlo cuando este verde. No podemos esperar las respuestas a nuestras oraciones, aunque las cosas que pedimos requieren largos años para que se nos preparen. Se nos exhorta para que caminemos con Dios, pero a menudo Dios camina muy despacio, y muy frecuentemente Dios nos espera a nosotros.

Muchas veces dejamos de recibir la bendicion que El nos tiene preparada, porque no vamos hacia adelante con El. De la misma manera que perdemos mucho bueno por no esperar a Dios, tambien perdemos mucho por esperar por demas. Hay ocasiones cuando nuestra fortaleza consiste en sentarnos calladamente, pero hay otras cuando debemos marchar con paso firme hacia adelante.

Hay muchas promesas Divinas que estan condicionadas en que empecemos a realizar alguna accion por nuestra parte. Cuando empezamos a obedecer, Dios empieza a bendecirnos. A Abraham le fueron prometidas grandes cosas, pero, ni una hubiese podido obtener esperando en Caldea. El tuvo que dejar casa, amigos y pais, salir por rumbos desconocidos y perseverar con obediencia inquebrantable con el fin de recibir las promesas. A los diez leprosos se les dijo que se presentasen al sacerdote. y "cuando iban, fueron limpiados". Si hubiesen esperado para ver como venia a ellos la limpieza de su carne antes de marchar para ser limpios, entonces jamas la hubiesen visto. Dios esperaba para limpiarlos, y en el momento en que la fe de ellos empezó a obrar, recibieron la bendicion.

Cuando los Israelitas fueron encerrados en el Mar Rojo por el ejercito que los perseguia, se les ordeno "Marchar hacia adelante". Su deber no era el continuar esperando por mas tiempo, sino el levantarse de sus rodillas inclinadas y marchar de frente por el camino heroico de la fe. Tambien se les pidio que mostrasen su fe en otra ocasion empezando su marcha por el Jordan, cuando el rio rebosaba por sus orillas. Ellos tenian en sus manos la llave para abrir la puerta de la Tierra Prometida, y la puerta no abriria su cerradura hasta que se acercasen a ella y la abriesen. Aquella llave era la fe. Nosotros estamos determinados a luchar ciertas batallas. Decimos que nunca podemos ser vencedores, que nunca podemos conquistar estos enemigos, pero cuando empezamos la lucha, Uno viene y lucha por nosotros, y por medio de El somos mas que vencedores. Si hubiesemos esperado con temblor y temor que viniese nuestra Ayuda antes de meternos en la batalla, entonces hubiesemos esperado en vano. Esto hubiese sido la espera con exceso de la incredulidad. Dios espera para derramar sobre ti ricas bendiciones. Marcha hacia adelante con valentia y confianza y toma lo que es tuyo. "Yo e empezado a dar, empieza a poseer"

J.R.Miller.