Dios habla aquí en un presente inmediato. No es algo que El va a hacer, sino algo que El hace en este momento. Así habla siempre de la fé. Así dá siempre Dios. Así te está El visitando en este mismo momento. Esta es la prueba de la fé. Mientras tu aguardas, esperas o buscas una cosa, no estas creyendo. Puede ser esperanza, un deseo vehemente, pero no es fé; "pues la fé es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven". El mandamiento con respecto a la oración que crée, está en el tiempo presente. "Cuando oráis, creed que recibís las cosas que deseáis y las tendréis."
¿Hemos llegado a ese estado o momento? Hemos encontrado a Dios en Su eterno AHORA?
Joshua, por Simpson
La fé verdadera confía en Dios y cree antes de ver. Es natural que deseemos alguna prueba de que nuestra petición está concedida antes de creer; pero cuando caminamos por fé no necesitamos ninguna otra prueba, sino la palabra de Dios. El ha hablado y se nos responderá en conformidad con nuestra fé. Veremos porque hemos creído, y esta fé nos sostiene en los lugares más opresivos, cuando a nuestro alrededor todo parece contradecir la Palabra de Dios.
El salmista dice, "Hubiera yo desmayado, si no hubiese creído que tengo de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivientes". (Salmo 27:13). El no vió la respuesta del Señor a sus oraciones, pero él creyó ver; y esto le impidió que desmayase.
Si poseemos la fé que cree ver, nos guardará para que no nos desalentemos. Nos "reirémos de las imposibilidades". Velaremos con gran gozo para ver como Dios nos abre un camino por medio del Mar Rojo cuando no hay medio humano que nos liberte de la dificultad. Es precisamente en ocasiones pruebas tan severas cuando nuestra fé crece y se fortalece.
Mi afligido y querido amigo, ¿Has esperado a Dios durante noches largas y días de cansancio y temes que se te haya olvidado? Nó, eleva tu cabeza y empieza a alabarle en este mismo momento por el rescate que para ti se encuentra de camino.
Vida de Alabanza