L.B.Cowman
ISBN 0829705066
Manantiales en el Desierto
Un devocional que lo llevara a una relacion mas intima con Jesucristo.

Hace más de 40 años salió al mercado un libro que llegaría a convertirse en el favorito de los cristianos del mundo entero: Manantiales en el desierto. Durante sus cuarenta años de existencia, la obra no sólo alcanzó la distribución de varios millones de ejemplares, sino que enriqueció la vida espiritual de millones de individuos alrededor del mundo.
 
Devocional del día 14/03/2026
"Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y atalayaré para ver que hablará en mí." Habacuc 2:1

Si por nuestra parte no esperamos y velamos, no recibiremos ayuda alguna de Dios. si algunas veces no obtenemos fortaleza y protección de Él es porque no prestamos la vigilancia suficiente. Mucha de la ayuda que se nos ha ofrecido del cielo ha pasado desapercibida de nosotros porque no hemos estado vigilando sobre la fortaleza para percibir las señales lejanas de su acercamiento, y abrir de par en par las puertas de nuestros corazones para que entre. Aquel , cuya expectación no le prepara par que esté alerta para su llegada, recibirá muy poco. Está alerta con Dios en los acontecimientos de tu vida.

Hay un cierto proverbio que dice: "Aquellos que velan por la Providencia nunca les faltará una providencia que vele por ellos", ahora podemos poner esta al revés y decir: "Los que no velan por la Providencia , nunca tendrán una providencia que vele por ellos." Si no pones tus cacharros para recoger la lluvia cuando llueve, entonces no recogerás agua alguna.

Cuando pedimos a Dios que cumpla sus promesas debemos usar nuestro sentido común. Si tú fueses a un banco y vieses a un hombre entrando y colocando un trozo de papel sobre la mesa y luego recogiéndolo saliendo sin tener ninguna otra cosa, ¿Qué le sucedería a dicho hombre si hiciese esto varias veces durante el día? Supongo que pronto se daría órdenes para poner a aquel hombre en la calle, y que no entrase mas en el banco.

Aquellas personas que van al banco para cambiar un cheque, esperan hasta que reciben el cambio y después se marchan, pero no sin haber hecho antes las transacciones que requiere el asunto.

Dichas personas no van al banco para hablar sobre la excelencia de la firma y discutir sobre su magnífico documento, sino que lo que desean es su dinero, y no se contentan sin él. Estas son las personas que siempre son bien venidas en los bancos y no los necios. Por desgracia muchas personas pierden el tiempo cuando oran. No esperan que Dios les conteste, y no son otra cosa sino tontos. Nuestro Padre Celestial quiere que hagamos verdaderos negocios con Él cuando oramos.

C. H. Spurgeon

"Es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay y que es galardonador de los que le buscan." Hebreos 11:6