Esta es la palabra alentadora de Dios para nosotros: que levantemos las manos de la fe y confiemos cuando nos arrodillamos para orar. A menudo, nuestra fe pierde su fuerza y eficacia.
La figura aquí usada es muy sorprendente. La idea parece ser que llegamos a desalentarnos tanto y a ser tan tímidos, que un pequeño obstáculo nos deprime y asusta y estamos tentados a pasar alrededor de él para evitarlo, en vez de enfrentarnos con el mismo. En otras palabras, tomamos en camino mas fácil.
Puede ser también, alguna molestia física que Dios está dispuesto a curar, pero el esfuerzo que el paciente debe realizar es duro, o bien que sea más fácil asegurar alguna ayuda humana o marchar de cerca por algún otro camino.
Hay muchas maneras de "darle la vuelta" a las dificultades en vez de marchar rectamente a través de ellas. Cuantas veces nos encontramos en nuestro camino con algo que nos aterroriza, y queremos evadir la salida con la excusa:
"No estoy preparado del todo para esto" Para hacer algún sacrificio, para obedecer en algo , para tomar algún Jericó, para pedir por algunas almas y ponerlas en el Camino verdadero, para esperar la respuesta a sus oraciones, o quizás para sobrellevar algún malestar físico, que está medio curado y estamos caminando alrededor del mismo.
Dios dice "Levantad las manos caídas" Caminad derechos por medio de la inundación y he aquí que las aguas se dividirán, el Mar Rojo se abrirá, el Jordán se separará y el Señor te conducirá por medio de la victoria.
No permitas que tus pies, "se salgan fuera del camino", pero deja que tu cuerpo "esté curado" y tu fe fortalecida. Camina derecho hacia delante y no dejes detrás de ti ningún Jericó sin conquistar, ni ningún lugar donde Satanás pueda decir que era demasiado para ti. Muchas veces hemos estado en esa posición. Quizás tú te encuentras hoy en la misma.
Presta al desaliento tan poca atención como te sea posible. Labra hacia adelante como hace el navío, lo mismo en la tempestad que durante la calma, ya llueva o esté brillando el sol, y lleva tu cargamento al puerto de su destino.