L.B.Cowman
ISBN 0829705066
Manantiales en el Desierto
Un devocional que lo llevara a una relacion mas intima con Jesucristo.

Hace más de 40 años salió al mercado un libro que llegaría a convertirse en el favorito de los cristianos del mundo entero: Manantiales en el desierto. Durante sus cuarenta años de existencia, la obra no sólo alcanzó la distribución de varios millones de ejemplares, sino que enriqueció la vida espiritual de millones de individuos alrededor del mundo.
 
Devocional del día 04/09/2026
"Haz como has dicho, para que tu nombre pueda ser glorificado como siempre." (1 Crónicas 17:23-24)

Esta es una fase bendita de la oración verdadera. Muchas veces pedimos cosas que no están absolutamente prometidas. Por lo tanto, hasta que no hemos perseverado por algún tiempo, no estamos seguros si nuestras peticiones estan en los planes de Dios o no. Hay otras ocasiones, como lo fué en la vida de David, cuando estamos convencidos por completo de que lo que pedimos está en conformidad con la palabra de Dios. Por medio de las Escrituras a veces nos sentimos movidos a clamar por alguna promesa, bajo la impresión especial de que contiene un mensaje para nosotros. En tales ocasiones decimos con la fé que confía: "Haz, como has dicho". Difícilmente puede encontrarse una actitud más bella, fuerte o segura que el colocar el dedo sobre alguna promesa de Palabra Divina y reclamarla. No hay necesidad de impacientarse, de disputa ni lucha; simplemente lo que tenemos que hacer es presentar el cheque y pedir el cambio, señalar la promesa y pedir su cumplimiento; tampoco puede haber duda alguna con respecto a su emisión. La oración tendría mucha virtud si fuésemos más explícitos. Es mucho mejor el pedir unas pocas cosas claramente, que el pedir muchas con vaguedad.

F.B.Meyer

Cada promesa de la Biblia es un escrito de Dios, el cual puede reclamarse delante de El, con esta razonable súplica: Haz como has dicho. El creador no puede engañar a sus criaturas las cuales dependen de Su verdad; y mucho más el Padre Celestial no puede faltar Su palabra con Sus propios hijos.

"Recuerda la palabra que has dado a Tu siervo, en la cual me has hecho confiar", es una alegación de las más sobresalientes. Es un argumento doble: es, Tu Palabra. ¿No la guardarás? ¿Por qué la has dado si no la cumplirías? Tú me has hecho confiar en ella. ¿Frustrarás la esperanza que Tú has engendrado en mi?

C.H.Spurgeon